martes, 26 de febrero de 2008

El fin del fútbol español

Las televisiones se están cargando el fútbol. Desde hace varias temporadas uno tiene la sensación de que "La Liga" va perdiendo enteros año tras año. Cierto es que, aún así, nuestra grandeza es que tenemos un cartel envidiable como puente entre Europa y Sudamérica para jugadores como Banega, Agüero o Messi que, en estos momentos, es de lo que vive el fútbol nacional, pero no nos engañemos: a mi entender, ya no somos la mejor Liga del mundo. Y si todavía lo seguimos siendo, nos queda un año para claudicar ante Inglaterra.

Nunca me ha gustado poner como ejemplo otras ligas, pero la Premier está arrollando. Porque los ingleses sólo ven fútbol inglés, porque en Italia el Calcio ya ha perdido mucho terreno frente al Imperio Británico y porque en España ya se ve más fútbol anglosajón que español en abierto. Me dirá alguno... En Italia pasa lo mismo y nadie se enfada. Cierto, y así va el Calcio que podemos contar con los dedos de las manos las megaestrellas, cada vez menos, que pueblan las filas de Milán, Inter o Juventus.

Tomando como ejemplo cualquier fin de semana, el panorama del fútbol televisado en España va a peor. TVE ha arrojado la toalla por los derechos audiovisuales españoles y sólo transmite la Premier League. La Sexta, además de dar un partido en abierto de la Liga, normalmente de medio pelo y que no llega ni al 85% de la cobertura total del territorio nacional, se está volcando en ofrecernos la Carling Cup y la F.A. Cup inglesas. Resumiendo, en un fin de semana, podemos ver hasta 2 ó 3 partidos del Liverpool, Manchester o Chelsea, y sólo uno, que no se enfade nadie, del Recreativo de Huelva o Deportivo de La Coruña. El resto, a pagar.

Que yo no estoy en contra del Pay Per View, pero sólo quiero decir que el presente y el futuro se llama Premier League y cada vez son menos los cracks que quieren venir a España. Para los futbolistas el Reino Unido es sinónimo de tranquilidad, buen trabajo, sosiego, profesionalidad y vida tranquila. Allí se tiene paciencia tanto con los entrenadores como con los jugadores. Y lo más importante: cualquier jugador se siente futbolista en las islas. En España eso pasa cada vez menos. Uno mira la jornada de cualquier fin de semana con equipos como Getafe, Almería, Recreativo de Huelva, Deportivo de La Coruña o Levante y se lleva las manos a la cabeza: en las dos últimas jornadas, en ninguno de esos estadios se superó la cifra de 17.000 espectadores. En Segunda División El Molinón, La Rosaleda y el Heliodoro Rodríguez López han llegado a tener más espectadores una jornada cualquiera que la mitad de los equipos de Primera. Y esto en Inglaterra no pasa.

Con todo esto... ¿Acaso creéis que Cristiano Ronaldo o Kaká querrán venir a jugar a España pronto? Con la Premier como alternativa, sinceramente, lo dudo.

lunes, 25 de febrero de 2008

Me parto y me mondo


Que Uche marque cuando la mayoría de merengues celebran un gol, no tiene precio. Que el Barça le haya recortado 7 puntos a los blancos en un par de semanitas, tampoco tiene precio. Ver la cara de los aficionados al Real Madrid cuando se han dado cuenta de que el Barça depende de sí mismo, obviamente, no tiene precio… y podríamos seguir y terminar con eso de “para todo lo demás”…

Increíble, sobrenatural, antológico. Me faltan calificativos para definir el momento orgásmico que han vivido los culés este fin de semana. Y es que no es sólo el hecho de haber recortado la distancia respecto al Real Madrid, no. Es por la cantidad de barbaridades que se han llegado a escuchar desde la capital de España. Que si habrá pasillo en el Bernabéu, que si no queda liga… impresionante.

Pues bien señores, a todos los que se han llenado la boca comentando el gran momento blanco y buscando el final de ciclo culé les digo: ¡¡que os aproveche!!

Vamos, que la coreografía del pasillito ya no os va a servir de mucho, que vuestro gran speaker tendrá que romperse la garganta para animar el Bernabéu, que cuidadín con la Roma porque el trébol puede quedarse sin hojas, y sobretodo, que el miércoles pongan la tele porque hay Copa del Rey.

Y pensaréis: qué rabioso está este chico, no? Pues sí. Estoy rabioso por ver como compañeros de mi profesión faltan al respeto día sí y día también. Pensando que su “gran” Real Madrid está por encima del bien y del mal, y que tras ganar la liga de chiripa el año pasado ahora tienen un nuevo equipo galáctico. Pero… ¿Por qué se engañan? Si que es cierto que no he tenido el placer de ver muchos partidos de los blancos, pero de buen juego y espectáculo yo sólo recuerdo dos duelos esta temporada. El del Valladolid, porque hubo goles; y el de la Roma, que jugaron muy bien pero perdieron.

Y por otro lado, esta gente sabe que delante suyo tienen otros equipos formados por otros 11 jugadores que también quieren ganar el partido? Es que parece que se olvidan! Dan los partidos por ganados, como el de Getafe, faltando al respeto de una manera brutal.

Así que, desde Barcelona con amor, me parto y me mondo. Señor Calderon, vaya dando la vuelta al ruedo y, si puede ser, vaya vestido de rojo, que el toro todavía se está lidiando y usted va haciendo el panoli. Así le pille.

domingo, 24 de febrero de 2008

HAY LIGA


Cuando estaba casi decidida a escribir sobre la nueva moda en Madrid…ya saben, lo de los contratos hasta el fin de los días, resulta que hay otra cosa más interesante a tratar. Ocho puntos de colchón. Esta frase se ha utilizado en muchas crónicas. Se ha estirado hasta la saciedad. Ha ilusionado. Y ha terminado. El Getafe, el último equipo que puntuó en el Santiago Bernabéu hace casi un año, ha repetido hazaña. Ha ganado 0-1, sin sus perlas blancas. Un año sin que nadie rompiera los hasta hoy infranqueables muros del coliseum blanco, y de nuevo ha sido el Getafe, esta vez con otro ex madridista en el banquillo, otro rubio.

Durante muchos meses, el Real Madrid ha estado arriba, casi sin despeinarse. Ganando partidos a trancas y barrancas, y puntuando. Sólo dos victorias significativas y de las que enamoran: la del Camp Nou y la del Calderón. Y si duele la derrota en casa contra un supuesto pequeño. Duele más que coincida con la victoria abultadísima del Barcelona (5-1) ante otro pequeño. Esa coincidencia en jornadas hace inevitables las comparaciones. Que lejos de ser odiosas, hacen evidente que algo no va bien en la casa blanca.

Ahora el colchón es más fino. Sólo dos puntos. Eso es menos de un partido. HAY LIGA.

España On Tour: La Romareda

Un campo más, y viajamos a Zaragoza. La Romareda se inauguró el 8 de septiembre de 1957, abandonando el Zaragoza el estadio del viejo Torrero. Este campo, como la mayoría, ha sufrido bastantes remodelaciones. En 1977 se construyeron los nuevos graderíos de Gol Norte y Gol Sur; en el año 1982, con motivo de los Mundiales, se construyeron las cubiertas de general sentado; y finalmente en 1994 el campo alcanzó su aspecto actual con una reforma que sirvió para que todas las localidades fueran sentadas.

Actualmente, La Romareda, tiene capacidad para 34.596 espectadores.


Se nos ha pasado por la cabeza a todos esa pregunta de: “¿qué sentirán los jugadores al entrar al terreno de juego?”. Pues bien, esta foto pretende ponernos en su situación:


En todos los campos, y cómo ya comentaba en el escrito sobre La Romareda, hay cierto odio al Barça, pero lo curioso es que la llegada del conjunto azulgrana es motivo para una gran fiesta. La afición del Zaragoza lo demostró con dos tifos. El primero, el de la Pilarica, rezando que es una más de su equipo. Y el otro, el de “llegó la hora”. Curioso que la hora sea el año de fundación del club. Tiene su qué…




Y por último, la sala de prensa. Algo anticuada pero con su mística.



Próxima entrega: Celtic Park

viernes, 22 de febrero de 2008

El Titanic


Mientras unos siguen homenajeando a viejas y presentes glorias, tratando de jubilar cuanto antes a los pilares de un equipo... El Atlético sigue en su particular descenso en picado gracias a Suso García Pitarch, Javier Aguirre y Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo. El Atlético de Madrid de la ilusión, con Forlán y Agüero, ha sido incapaz de marcar un gol en dos partidos a los suplentes del 15º clasificado de la Premier, no ha podido eliminar en dos partidos al peor Valencia de la historia y ha perdido en Liga contra los 5 primeros clasificados de la Liga con un juego ramplón, basado en el pelotazo y encomendándose a sus dos únicos valores seguros, el Kun y el Uruguayo, que ya no pueden más al estar físicamente rotos. No es culpa suya.


Una plantilla coja, mal planificada, con jugadores acomodados, que vienen de vuelta de todo, gente que ha ganado títulos y que ve en el Atlético un retiro de oro, con dirigentes que sólo buscan evadir impuestos y conseguir comisiones de oro a base de jugones como Cleber Santana, Eller, Zé Castro, Reyes o Mista. A todo eso hay que sumar un entrenador, Javier Aguirre, al que no le gusta jugar al fútbol, no trabaja en los entrenamientos, las sesiones de físico no sabe lo que son, deja de un lado la táctica y que se escuda en los huevos, cojones y demás testiculina para cubrir las auténticas carencias de un equipo que no sabe a lo que juega.


Un equipo que no es ganador, un conjunto mal trabajado, una plantilla mal pensada, un entrenador acojonado, un Director Deportivo sin personalidad y una Directiva que trabaja en la sombra. El Atlético de Madrid es, en estos momentos, un barco a la deriva al que sólo le puede salvar, llevamos 13 años así, un cambio de timón a todos los niveles. Y poco a poco, este navío se va hundiendo.
Lamentable.

martes, 19 de febrero de 2008

Su partido más importante


El día en el que el mundo del fútbol se rindió a los pies de Alfredo di Stéfano

Como él mismo dijo, este partido lo jugaba en casa. Y su casa no es otra que el Santiago Bernabéu. Por eso el saque inicial y el primer tiempo se disputaron en el estadio madridista. Allí recibió el Premio Presidente UEFA de manos del máximo dirigente del fútbol europeo e inauguró la exposición que recorre su vida en imágenes. En el descanso, la afición -más de 600 invitados- se trasladó a Valdebebas, donde se jugó la segunda parte. Di Stéfano descubrió la estatua que inmortaliza la figura del mejor jugador de la historia del Real Madrid. El pitido final se sustituyó por el aplauso unánime del mundo del fútbol, que se rindió a un mito del balompié que ya ha escrito su nombre con letras de oro en la historia de este deporte. Gracias Alfredo por vestirte de corto una última vez…

El pasado domingo fue un día único, irrepetible, increíble. Ver a los más grandes del fútbol mundial reunidos en torno a una sola figura provoca un sentimiento muy especial. En el momento, el nerviosismo del directo y la ansiedad por hacer un buen trabajo, no te deja claridad en la mente para disfrutarlo. Bajo esa carpa blanca –de qué otro color iba a ser- se reunía la mayor cantidad de talento que nunca antes se había visto. Un día en el que las estrellas actuales, Cannavaro, Raúl, Robben o Iker Casillas, dejaron paso a otras que lucieron durante tantos años en el firmamento futbolístico de hace años. Sólo un protagonista: Don Alfredo.

Emocionado. Cariñoso. Feliz. La Saeta se vistió por última vez de corto para jugar el mejor partido de toda su vida. El que sirvió como reconocimiento de todo el fútbol mundial. Bajo el son de un tango y su himno del Madrid, el clásico, el de las mocitas madrileñas. Alfredo Di Stéfano dio las gracias. Y el mundo del balón le cantó más alto aún: GRACIAS VIEJO, GRACIAS DON ALFREDO.

Un pozo sin fondo


Llegó el autobús del Barça al aeropuerto de El Prat para partir hacia Glasgow. Aparcó enfrente de la terminal y de él salieron los jugadores del Barça: 1,2,3,4... hasta 17. Faltaba uno... Ronaldinho.

El delantero brasileño se durmió. Llegó minutos después en taxi. Con un pomposo gorro, con ojeras y la actitud desairada del que es consciente de que atraviesa una situación, cuanto menos, complicada.

Ronaldinho, el que maravilló al mundo entero, ha entrado en una espiral del que ni los más optimistas creen que va a salir. No es titular indiscutible, cuando juega denota impotencia y su influencia en el vestuario empieza a ser preocupante (ojito con el declive de Messi). Un pozo sin fondo para el brasileño, y la muestra una vez más de que la directiva no tuvo el valor de cortar por lo sano un problema que ya era evidente hace un año.

Laporta no quiso renovar los aires de un equipo falto de referentes. En el que Messi no brilla. Henry cumple con lo mínimo. Deco no muerde. E Iniesta está demasiado solo.

El regreso de Etoo puede servir de revulsivo. Pero lo que todos tienen claro es que la actitud de Ronaldinho está sepultando a un jugador del que, por desgracia, ya todos hablan en pasado.